A menudo me han preguntado cuál era la diferencia entre Personalidad, Carácter y Temperamento.Y tantas son las veces que me costó explicarla como las que me lo preguntaron. A pesar de tener claras las fronteras que las dibujan, siempre me ha resultado algo menos evidente y concluyente describirlas. Después de observar mucho, pensar bastante, y esbozar un poco, me he propuesto tratar de explicarlo con este post del que espero se puedan sacar conclusiones suficientes.
¡Una vez más, de la fuerza inicial con la que algo se emprende hasta el resultado final, dista un gran margen! Así que de aquel cuerpo de preguntas y dudas, sólo queda este esqueleto, del que espero siga cumpliendo su función; sujetar la masa de estas inquietudes.
A lo largo de la historia las ciencias y disciplinas del conocimiento (la medicina, la filosofía, la psicología, la neurociencia… ) han tratado de consensuar y delimitar estos conceptos. Y a lo largo de ésta también han ido evolucionando. Aunque una vez más remitirnos a la etimología de las palabras nos auxilia bastante. Pues el origen de las cosas, en esto como en todo, no es sólo azaroso.
«Normalmente, el temperamento se relaciona con un estrato donde el instinto tiene lugar, por lo cual se convierte en aquella porción de nuestra personalidad que es menos consciente y razonable».
Por ejemplo, la palabra personalidad tiene al menos cinco orígenes etimológicos diferentes, entre ellos -y confieso mi favorito- el que proviene del griego clásico prósopon (πρόσωπον) que significa ‘máscara’. Para referirse a la ‘cara’ que usaban los actores en el teatro. De ahí el origen latín de personare que significa ‘resonar’, puesto que la máscara tenía un orificio a la altura de la boca y daba a la voz un sonido penetrante y vibrante que facilitaba una mayor acústica en el escenario. Actualmente se define personalidad como el conjunto de características ( patrón de sentimientos y pensamientos) ligadas al comportamiento, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos, y la conducta de cada individuo, que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones distinguiendo a un individuo de cualquier otro, haciéndolo diferente a los demás. Resulta cuanto menos curioso el origen de este término. Me atrevería a añadir, que la evolución de la ‘máscara’ no ha sido otra que de cubrir sólo la cara ha pasado a cubrirlo todo.
Por otra parte los griegos llamaban kharakteinal el acto de imprimir una marca (χαρακτήρα) con un hierro candente en el ganado (Kharakter se llamó también el propio hierro de marcar). La palabra pasó con el mismo significado al latín como character-eris. Esto explica la evolución hasta la actualidad, donde se ha tomado la idea de ‘marca’, para explicar cómo se conforma el carácter a lo largo de la vida.
Cuando el sujeto ha desarrollado un conjunto de rasgos que resultan de una progresiva adaptación o regulación a las condiciones del ambiente (social o físico) La impronta del ambiente y entorno en él (la marca) y su relación e interacción con éste, ha dibujado estos rasgos. La formación del carácter se determina por el efecto de las experiencias vitales, el ambiente jamas es el mismo para dos individuos, y eso es lo que genera la diferencia de caracteres entre sujetos. Una vez más la evolución del concepto ‘carácter’ no es tan alejada a su original, pues podríamos decir que el carácter de un individuo es algo así como el sello personal (su marca propia) -el estilo de vida- que se pone de manifiesto en su comportamiento diario.
Temperamento proviene de la palabra latina temperamentum, que significa medida o porción. Normalmente, el temperamento se relaciona con un estrato donde el instinto tiene lugar, por lo cual se convierte en aquella porción de nuestra personalidad que es menos consciente y razonable. El temperamento es un conjunto de sensaciones, pensamientos e impulsos que moldean la personalidad y que no tienen una explicación del todo lógica. Un conjunto de rasgos, por lo tanto, determinados mayormente por la neurobiología del individuo, que no conoce ni controla conscientemente. Por eso el temperamento se relaciona con las expresiones afectivas, pasionales, y las reacciones emocionales del individuo, que vienen determinadas por su sistema neuroendocrino y otros factores biológicos.
Se le llama temperamento a la parte de la personalidad cuyo origen se asienta en la herencia genética. Por contraposición el carácter sería la parte de dicha personalidad que se genera durante la vida de la persona, su experiencia y la cultura.
«Nacemos con una personalidad y el entorno (familia, cultura, experiencias, estímulos, vivencias) la modelan en cierto modo.»
Grela Bravo
Psicóloga y escritora española
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