
Jorge Bergoglio, es el nuevo Papa, antes de ser elegido como tal fue arzobispo de Buenos Aires, y su sencillez le dejaba ir en metro o caminando hasta la catedral argentina. Como arzobispo debatió con el clan Kirchner y el punto más álgido sucedió cuando se impulso la ley del matrimonio entre homosexuales. Es considerado como conservador moderado, los sectores más ortodoxos de la Iglesia Católica le criticaron por no rechazar con firmeza ese proyecto.
Nació en Buenos Aires hace 76 años y se convirtió en el primer jesuita que llega a Papa. Entre 1973 y 1979 fue provincial de los jesuitas argentinos y en esa época fue acusado de haber entregado al régimen militar a dos sacerdotes de su orden. Su arzobispado en Buenos Aires se inicio en 1998 y durante la crisis argentina impulsó el diálogo político y social. Su relación con Néstor Kirchner en 2004 fue muy accidentada y criticó la reapertura de los juicios contra los criminales de la dictadura.
El actual pontífice católico tuvo un discurso constante contra la pobreza, la corrupción y la crispación política. Ha sido un hombre austero y reservado, desataba sus discursos contra los Kirchner en las homilías. La década pasada fue citado para declarar como testigo en los juicios por los crímenes de la dictadura y negó haber colaborado con ésta. Bergoglio no viene de la corriente progresista de la Iglesia Católica ni de la Teología de la Liberación, cuando se debatía el matrimonio gay en Argentina mandó una carta a las monjas carmelitas donde afirmaba que oponerse a la ley del matrimonio gay era una «Guerra de Dios». La actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner comparó su campaña con la Inquisición. No se sentía identificado con la burocracia eclesiástica. solía viajar poco al Vaticano y su elección ha sido una sorpresa. La feligresía espera que buena.


