Los vecinos de la prolongación Santa, son afectados por la acumulación de basura en las calles. No por la deficiencia del SEGAT en el recojo de residuos, sino por la falta de educación de algunos moradores que sacan sus residuos fuera de horario establecido.
Los recicladores agravan la situación. Según los afectados, en horas de la madrugada dejan expuestos residuos orgánicos y plásticos.
El camión colecto pasa cada dos días. En cuestión de horas las esquilas de los sardineles parecen votadores de donde pululan mosquitos y roedores.
Este problema es común en varias urbanizaciones. Lamentablemente, la norma que sanciona el arrojo de basura en la vía pública es letra muerta.



