Un año desde que el gran Stan Lee dejó la vida terrenal y pasó a la historia, considerado como un representante de la cultura pop de las últimas décadas.
La herida aún duele, arde y se siente, pero eso no evita que algunos intereses se ven reflejado tras distintas denuncias por derechos sobre la obra creativa de Lee, esto impulsado por la hija de Stan Lee hacia la compañía POW Entertainment, creada por su padre; el motivo, tener el control sobre el legado.
Acusan a POW de robar la propiedad intelectual de Stan Lee, todo desde que entre el 2001 y 2018 se firmaran unos tratos que de alguna manera reasignaron los derechos de las creaciones de Stan Lee hacia la compañía y no a Stan Lee.
Lo que la hija demanda es un reconocimiento de la propiedad intelectual de su padre y la compensación económica a su descendencia.
Por otro lado los chicos de POW han emitido un comunicado en el cual aclaran que Stan Lee aclaró en vida que JC Lee no posea control o derecho alguno sobre su propiedad intelectual.
La realidad es que el propio Stan Lee dejó instrucciones específicas, incluidas declaraciones legales, que especifican que JC Lee no debe tener ningún control, digamos, reclamo, derecho o interés sobre la propiedad intelectual que Stan dejó.
Las propias instrucciones de Stan dictan que JC Lee no debe tener ninguna participación en el desarrollo comercial de su propiedad intelectual.
Un drama familiar que a Stan Lee en vida no le hubiera gustado cruzar.



