La piscina municipal de Trujillo, Víctor Larco, construida el 28 de diciembre de 1972, ubicada en el Jr. Rímac cuadra 19 luce completamente abandonada y se ha convertido en un foco de insalubridad y contaminación. Actualmente, el lugar es utilizado como un urinario público, generando gran malestar entre los vecinos y comerciantes de la zona.
Los residentes del área expresan su preocupación ante la falta de acción por parte de las autoridades locales.
Los comerciantes cercanos también han manifestado su malestar, ya que aseguran que la situación afecta directamente sus ventas debido al mal olor y al ambiente de abandono que se percibe en la zona.
Según los denunciantes, hace cuatro meses personal de la municipalidad visitó el lugar, sin embargo, hasta la fecha no se ha realizado ninguna mejora tangible. Ante esto regidor de la municipalidad de Trujillo, precisó lo siguiente.
El estado de la piscina no solo representa un problema estético, sino también un riesgo para la salud pública y la seguridad. De acuerdo con los vecinos, durante las noches el lugar es frecuentado por personas de mal vivir, aumentando la percepción de inseguridad en la zona.
Hacemos un llamado a las autoridades municipales para que atiendan esta denuncia y tomen las medidas necesarias para la recuperación de este espacio público, garantizando así el bienestar de la comunidad y el desarrollo del comercio local.



