Los cadáveres de los 13 trabajadores asesinados en la provincia de Pataz, llegaron la madrugada del lunes al ministerio público de la división médico legal de La Libertad en calidad de NN.

Los familiares del personal de seguridad, cruelmente ejecutados, dolidos con esta masacre mostraron su total rechazo contra el premier Gustavo Adrianzén por su postura ante la difusión de las primeras informaciones de esta desaparición de trece trabajadores de la empresa R&R del grupo contratista La Poderosa.

Los cuerpos se encuentran en estado de descomposición, pues esta ejecución fue el pasado 26 de abril y el hallazgo y recuperación de los cuerpos recién ocurrió este último domingo 4 de mayo.

Los seres queridos de los trabajadores piden apoyo para trasladar los cuerpos a sus lugares de origen y darles cristiana sepultura.

Cómo se recuerda, un grupo de familiares se trasladaron hasta Trujillo de diferentes regiones, como Lambayeque, Piura, con el fin de saber sobre el paradero de los vigilantes, pues luego de un enfrentamiento en la bocamina temían lo peor.