La intensa balacera se desató en plena Vía Expresa de Lima muy cerca de la estación del metropolitano causando momentos de angustia y terror entre los conductores que se hallaron en medio del fuego cruzado.

El tiroteo generó momentos de pánico entre los conductores y peatones que transitaban por la zona, una de las más concurridas de la ciudad.

La situación fue rápidamente contenida por las fuerzas del orden que lograron reducir a los agresores.

Los tres agentes heridos en la intervención fueron trasladados de inmediato al hospital nacional PNP Luis Sáenz, en el distrito de Jesús María. Según información oficial, todos se encuentran fuera de peligro y en condición estable.

El coronel Juan Carlos Montufar, jefe de la División de Investigación de Robos de la PNP recibió atención médica tras sufrir una herida durante el tiroteo. Desde su cama de hospital, la autoridad de la PNP declaro que espera una pronta recuperación para reincorporarse a sus labores operativas.

Por su parte el ministro del interior, Carlos Malaver, acudió personalmente al hospital para visitar a los agentes heridos. En el lugar, elogio su valentía y reafirmó el compromiso del gobierno con el combate frontal a la delincuencia.

Los delincuentes que enfrentaron a la PNP durante el operativo fueron trasladados al hospital Dos de Mayo en el Cercado de Lima, donde se encuentran internados bajo estricta vigilancia policial. Según el gral. Óscar Arriola, jefe del estado mayor de la PNP estos sujetos estarían implicados en el asesinato del sub oficial Ángel Belleza, ocurrido hace poco más de tres semanas en el distrito de Miraflores.

Los fallecidos fueron identificados como Giancarlo Huamani alias y Alexander Alvarado, quienes perdieron la vida la madrugada del jueves.

El tercer sujeto herido, Eduardo Kelvin Quiñones quien permanece bajo custodia policial.

Los tres sujetos pertenecían a la banda criminal, los injertos del centro, dedicada a cometer robos en los distritos de San Luis Lince, Miraflores, Surco y Jesús María.

El enfrentamiento a tiros ocurrió a las 9 y 30 de la noche del miércoles, tras una persecución policial. La operación, que generó pánico entre conductores y transeúntes, fue ejecutada por la sub unidad de acciones tácticas SUAT y la División de Investigación de Robos de la DIRINCRI PNP como parte de un operativo de inteligencia contra una banda de raqueteros que se movilizaban en un vehículo robado.