Los familiares de los internos del penal El Milagro, solicitaron a las autoridades competentes modificar algunas normas respecto al ingreso por letras al reclusorio y en cuanto a los comestibles permitidos.
Todos los sábados los exteriores del penal El Milagro, lucen como una feria. Los familiares de los internos, vendedores de comida, quienes alquilan prendas, evangélicos y otros así lo han convertido.
Desde la madrugada, de diversas partes de la región, miles de visitantes de los más de cinco mil internos forman largas colas para poder saludar a sus seres queridos por, aunque sea una hora.
Sin embrago, ellas piden a las autoridades les permitan ingresar otro tipo de frutas y modifique algunas medidas en el ingreso por letras.
Más de cinco mil internos están en recluidos en este reclusorio, el hacinamiento es inminente y aún no se amplían los pabellones.



