Un joven de 25 años de edad, zapatero, fue asesinado de diez cuchilladas, luego de jugar fulbito en Alto Trujillo.
Salió a jugar fulbito como todos los viernes, sin presagiar que ya no regresaría jamás a su casa ubicada en la avenida Wichanzao donde vivía con su pareja, quien tiene cuatro meses de gestación.
A Luis Miguel Mijahuanca Peña le asestaron diez puñaladas y hasta le destrozaron el cráneo con una piedra. Lo que llama la atención de su pareja, es que solo le robaron sus zapatillas.
El crimen ocurrió a una cuadra de la plaza de Armas del centro poblado Alto Trujillo, distrito El Porvenir.
Luis Miguel, deja un niño de seis años en la orfandad. Sus familiares esperaban la entrega de su cuerpo de la morgue de Trujillo. Él era natural de Piura, y su familia está viajando hacia Trujillo para darle cristiana sepultura.



