En Brasil el partido del expresidente, Luis Ignacio Lulada Silva, denunció el asesinato de uno de sus líderes; el crimen ocurrió durante una fiesta y el ejecutor había sido un seguidor del actual mandatario, Jair Bolsonaro.
Un militante del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y otro del exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva se mataron a tiros en la ciudad de Foz de Iguaçu, tras «una discusión» durante la fiesta de cumpleaños de este último, informaron este domingo fuentes oficiales y políticas.
Los hechos ocurrieron la pasada madrugada, cuando un policía penitenciario interrumpió la celebración y abrió fuego contra Marcelo Arruda, quien era guardia municipal y uno de los líderes del Partido de los Trabajadores (PT) en Foz de Iguaçu, de acuerdo con la formación progresista.
Fuentes policiales señalaron a Efe que el agente penitenciario federal, identificado como Jose da Rocha Guaranho, que invadió la fiesta se autodeclaró bolsonarista.
Antes del trágico desenlace, Da Rocha Guaranho acudió al lugar de la celebración, en la Asociación Deportiva Salud Física de Itaipú, y amenazó «con arma en mano» a todos los allí presentes, según el PT. Posteriormente volvió al local y fue cuando ocurrió el tiroteo que tuvo como resultado el fallecimiento de los dos militantes políticos.
La Policía Civil del estado de Paraná (sur) afirmó en una nota que «se trató de una discusión» y anunció que ha abierto una investigación para ofrecer «mayores esclarecimientos sobre la motivación del crimen».
La campaña electoral se prevé altamente polarizada entre el dirigente progresista, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, y el líder ultraderechista, que aspira a renovar su mandato por otros cuatro años.



