Un comerciante leonardino falleció, por una asfixia por aspiración o “ahogado” con su propia saliva, cuando dormía en el cuarto de un hotel, ubicado en el distrito de José Leonardo Ortiz.

TE PUEDE INTERESAR

Si te interesa nuestras noticias, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter, y puedes suscribirte aquí a nuestro canal de

TUITEA COMENTA Y COMPARTE