Una joven madre de familia, su esposo y cuatro hijos perdieron todas sus pertenencias a causa de un dantesco incendio ocurrido en el asentamiento humano Nueva Esperanza, en el distrito de Coishco.
El fuego de una vela encendida provocó el incendio que también quemó los instrumentos musicales de la madre y el padre, quienes se dedicaban a la música.
La tragedia ocurrió mientras toda la familia dormía y fue el grito de uno de los niños el que alertó de las llamas que consumían la precaria vivienda de adobe y material rústico.
La mujer señaló que usan velas porque desde hace casi un año la empresa Hidrandina todavía no les coloca el servicio de fluido eléctrico.
Rodríguez Manuyama no pudo rescatar sus enseres y el fuego quemó hasta los instrumentos musicales que le servían como herramientas de trabajo. La damnificada pidió ayuda al alcalde Abel Sánchez Cruz para volver a construir su casa y darle un nuevo hogar a sus hijos.



