Transportistas de la empresa Nuevo Gran Chimú, cansados de ser ignorados ante la creciente problemática de la informalidad y la inseguridad, llegaron con carteles y se apostaron frente a la Municipalidad Provincial de Trujillo.
Exigieron al alcalde Mario Reyna que se ponga fin a la proliferación de unidades informales que afectan su labor diaria.
Los conductores señalan que más de 400 vehículos informales circulan por la ciudad, lo que ha originado una notable caída en sus ingresos. Además, denunciaron haber sido objeto de amenazas, pero aseguraron que estas no los amedrentan en su lucha por defender sus derechos.
La empresa, que actualmente cuenta con 120 unidades vehiculares, denunció la proliferación de vehículos informales, especialmente en la Avenida España durante las horas nocturnas. Los transportistas pidieron al alcalde Reyna un compromiso firme para enfrentar este problema con mano dura y soluciones efectivas.



