
La camioneta de transmisión espera en la puerta del canal cual tanque de guerra en las puertas de un cuartel general, el productor en jefe sabe que su victoria depende mucho de su arma principal. También sabe que su ejército de ingenieros, técnicos, camarógrafos y conductores, son sus mejores aliados para matar las ansias del público que no pudo llegar a coliseo de forma extraterrestre y llevar a los hogares trujillanos el desenlace de otra batalla: La Marinera.
Primero está el reconocimiento de campo y el trabajo de inteligencia, por eso los productores están antes que todos en el Gran Chimú, observan y deciden donde irán sus armas de captación, donde pondrán sus ojos para un mejor panorama, donde estará ubicadas las cámaras, como estará ubicado su ejército y buscan tener controlado todos los flancos sin dejar nada al azar.
El trabajo de infantería es el segundo punto, los técnicos y asistentes entran en acción, tiran cientos de metros de cables de audio y video, colocan los trípodes en los puntos determinados junto a las cámaras. Conectada la parabólica hacia la antena principal, gradúan el sonido, la imagen y el color. Este es el trabajo más agotador.
La comunicación es parte fundamental en el ejercicio de este trabajo, se conectan los audífonos, en el tanque de transmisión se prueban los audios, el director de TV da las señales a sus camarógrafos.
– Director TV: “cámara 1; 2; 4 señal ok, probando retorno, ¿me copian?
– Camarógrafos: “Todo perfecto”
– Director TV: “Tengo problemas con la cámara 3. Balancea la imagen, dame un cuadro.
– Camarógrafo 3: “Te copio fuerte y claro, balanceando la cámara y buscando cuadro”.
A la par, los ingenieros de sistema conectan todo para que la transmisión no solo sea a través de la televisión convencional, en este año la transmisión también fue vía web, y los trujillanos y peruanos en cualquier parte del mundo disfrutaron de una señal, digna y ejemplar.
Pero el trabajo no termina ahí. Luego ingresa la caballería, los que estarán encargados de portar las banderas, los rostros de la presentación, los encargados de acompañar al televidente a través de las pantallas: los conductores o presentadores son pieza fundamental para llevar todas las incidencias del caso. Se contó con la elegancia de un caballero de la marinera y la ternura y carisma de varias jovenes conductoras trujillana. Estuvieron a la altura.
Sin embargo, hay otro grupo de operarios, los que están correteando por todos lados, los que pasan la información a los conductores, los que llevan y traen las baterías, los micros, las cintas aislantes, los que están con la pizarra.
El trabajo realizado por el equipo de transmisión de esta casa televisiva en esta edición 54 del Concurso Nacional de la Marinera no tuvo nada que reprochar. Y usted amigo televidente, tiene la mayor certeza de llegar a casa, sentarse en el mueble de su sala agarrar el control remoto y disfrutar de la señal que avanza. 3; 2; 1 … Al aire!
Jorge Torres Rengifo
Periodista



