Las risas, los selfies y las trasmisiones en vivo, estuvieron a la orden del día.
Como si se tratase de un espectáculo circense, decenas de ciudadanos trujillanos tomaron el Simulacro de Sismo y Tsunami, como una aventura para pasar el rato.
Lo más rescatable es que sí hubo participación de personas, quienes tomaron este ejercicio, como un ensayo en caso que ocurriese un movimiento telúrico de considerable impacto. Gente que tomaron el acto como se debe, con total responsabilidad.
Personal de la Municipalidad Provincial de Trujillo, de la subgerencia de defensa Civil, del Gobierno Regional, del SAMU, de la policía nacional del Perú, de seguridad ciudadana, y el personal de bomberos, realmente tomaron el acto con una destacada responsabilidad, digna de ser mencionado.
Una reacción en la ciudadanía que deja mucho qué desear y que, diametralmente, pone en peligro la vida de personas que sí quieren actuar con la responsabilidad que la propia situación exige. El trabajo de concientización no está funcionando. Un llamado urgente a las autoridades para tomar cartas urgentes en el asunto.



