El último viernes, en el distrito de Guadalupe, provincia de Pacasmayo, delincuentes dejaron un artefacto explosivo en la calle Los Jardines, barrio San Agustín. Afortunadamente, el dispositivo no detonó, evitando una tragedia.

Efectivos de serenazgo fueron los primeros en llegar al lugar, seguidos por agentes de la Policía Nacional. Según las primeras investigaciones, se trataría de un presunto caso de extorsión.

Se conoce que esta familia, dedicada a la agricultura, ha sido víctima de amenazas durante los últimos tres años. Las autoridades continúan con las indagaciones para dar con los responsables.