Las victimas responden a los nombres de Santos Cuencas Marín de 53 años de edad y un adolescente de iniciales D.C de 17 años de edad.
El desplome causo la rápida muerte del adolescente, mientras que su progenitor terminó con diferentes golpes en el cuerpo. Para ejecutar estas labores, las víctimas no habrían tomado las medidas de seguridad necesarias, incluso en el lugar solo se encontró una barreta y un pico.
Tras la tragedia, agentes de seguridad ciudadana apoyados de algunos vecinos de la zona evacuaron a las víctimas hasta el Hospital Santa Isabel. Ya en el nosocomio, el personal médico certificó la muerte del menor de edad.
Esta terrible muerte pone en tela de juicio la falta de seguridad para realizar estas labores de construcción, y más aún si estos trabajos son ejecutados por menores de edad.



