Por el Día de la Madre, decenas familias y personas, visitaron el cementerio Miraflores, mostrando el verdadero amor al ser más querido de la tierra y que nos dio la vida, pero que por cosas del destino ya partieron al encuentro con dios.
Cada segundo domingo de mayo, celebramos al ser más importante de la tierra, nuestra madre, hermosa mujer que incluso antes de que nos de la vida, ya nos esperaba con muchas ansias, para darnos todo su infinito e incondicional amor.
Muchos aún tienen con vida a mamá, mientras que para otros lamentablemente ya no están, pero eso no es excusa, porque el amor de una madre, cuando ésta es llamada a la presencia de Dios, trasciende el plano de lo terrenal y alcanza una nueva dimensión en lo espiritual, mamá nunca dejará de estar en nosotros aun en su ausencia física; es por eso que, decenas de familias y personas, visitaron el cementerio general Miraflores de la ciudad de Trujillo, para conmemorar esta fecha especial, a quienes partieron a la eternidad.
Esta visita masiva, por el “día de la madre”, se da después de más de dos largos años que estuvimos aislados por la pandemia, epidemia se llevó a muchos seres queridos, entre ellos a varias madrecitas, mientras que otras mamitas, dejaron de existir por otras causas y razones, pero hay quienes también se encuentran vivas, aunque lejos de los hijos.
Por la restricción de llevar flores naturales, ante el alto índice de contagio a consecuencia del dengue, algunas personas optaron por las rosas artificiales, entre otros obsequios que gustaban en vida a sus mamás.
Pero en esta conmemoración, no faltaron los rosarieros, cantantes; entre otros artistas, quienes brindaron sus servicios para agasajar a mamá y reactivarse económicamente.
de otro lado el llanto y los recuerdos no se hicieron esperar, mucho más al escuchar la canción amor eterno.
De esta manera se desarrolló el homenaje por el “Día de la Madre” en el cementerio general de Miraflores.
Nosotros de esta tribuna, hacemos una oración y mandamos un fuerte abrazo hasta el cielo a todas las madres que ya no están con nosotros. Y para los hijos que aun tienen con vida a sus mamás, solo nos queda decirles que las amen, cuiden y respeten a cada instante de su existir.



