En una audiencia de prisión preventiva, el juez de la etapa preparatoria en la provincia de Chepén declaró fundado en parte el pedido formulado por el Ministerio Público contra Juan Muguerza Espinoza, investigado por la muerte de Stephany Portilla Guerrero. Sin embargo, la autoridad judicial determinó que no existían indicios graves que sustenten el presunto delito de feminicidio que se le atribuía.
El magistrado sí halló elementos suficientes para procesarlo por el delito de tenencia ilegal de municiones en agravio del estado. Además, consideró que el imputado no cuenta con arraigo domiciliario —pues la vivienda presentada, donde residen sus padres, es alquilada— ni arraigo familiar.
También tomó en cuenta su mal comportamiento y la falta de acatamiento a las disposiciones de la autoridad.
Por estas razones, el juez ordenó su internamiento en un penal por un plazo de seis meses mientras duren las investigaciones, periodo en el que se continuará reuniendo pruebas para determinar su responsabilidad en los delitos imputados.



