El río Moche continúa enfermo y camino a morir, a vista y paciencia de las autoridades regionales y nacionales. Sus aguas siguen contaminadas por los relaves mineros provenientes de empresas asentadas en la sierra de La Libertad.
Mediante Decreto Supremo N° 204-2020-PCM publicado en el diario oficial el Peruano, firmado por el presidente Francisco Sagasti y todo el consejo de ministros, declararon en Estado de emergencia a tres provincias de la Libertad por peligro inminente ante contaminación de aguas superficiales del río Moche.
Las provincias declaradas en emergencia son Santiago de Chuco, Otuzco y Trujillo, basicamente los distritos de Quiruvilca, Agallpampa y Salpo, Poroto, Laredo, Huanchaco, Moche y Víctor Larco Herrera, todos ellos afectados por la contaminación elevada del río.
La emergencia es por el plazo de sesenta días calendario y autoriza la ejecución de medidas inmediatas y necesarias de reducción del muy alto riesgo existente. La tarea será del gobierno regional de La Libertad y los gobiernos locales comprendidos, con la coordinación técnica y seguimientos del Instituto Nacional de Defensa Civil, participaran además el Ministerio de Salud, Educación, Desarrollo Agrario y Riego, Energía y Minas, del Interior, Defensa del Ambiente; y demás instituciones públicas y privadas involucradas.
Esta declaratoria de emergencia, se habría tomado luego que la población afectada y rondas campesinas anunciaron un paro regional para el próximo 15 de enero del 2021 por la contaminación minera que han afectado miles de hectáreas de terrenos donde se cultivan productos agrícolas como paltas, piñas, maíz, caña de azúcar, entre otros y son regadas con las aguas contaminadas del río Moche «envenenando» a miles de liberteños que consumen estos alimentos.
Esta situación es extremadamente grave ya que los elementos contaminantes como plomo, cobre, arsénico, y demás metales pesados producto de los relaves mineros, son absorbidos por ingestión de agua o alimentos contaminados y tienden a distribuirse en personas y animales ya que esta agua se usa en el riego de productos que consumimos diariamente todos los liberteños y lo más catastrófico es que terminan en el mar, contaminado a la fauna marina y al litoral de la región.



