Los enfrentamientos, que se vieron marcados por el lanzamiento de botellas de cerveza, puñetes y patadas, atrajeron la atención de numerosos transeúntes. En medio de la situación, la policía llegó al lugar para intervenir y dispersar a los involucrados.
Los vecinos de la zona expresaron su preocupación por la falta de seguridad y la necesidad de un mayor resguardo en el área, especialmente en horarios nocturnos. Exigieron a las autoridades locales medidas más efectivas para prevenir este tipo de conflictos.



