Guayaquil, no ha podido contener los estragos del Covid-19.
Los recursos de la Administración local no dan abasto y han tenido que recoger los cuerpos en refrigeradores gigantes ante el lleno en las morgues.
Los números dicen que los muertos son un poco más de 150, pero el mismo presidente Lenín Moreno advirtió que la cifra debe ser más alta, pues se recogen en promedio 100 cuerpos al día.
Los familiares, que por la estricta cuarentena no pueden salir, deben pasar con el cuerpo sin vida de su ser querido durante días en sus hogares.
Como si no fuera suficiente, los ataúdes de madera se acabaron. Y la alcaldía de Guayaquil comenzó a repartir féretros de cartón para aliviar la crisis. Merwin Terán, presidente de la Asociación de Funerarias de Guayas, dijo a la agencia internacional de noticias EFE que el gremio está en un momento crítico.
En una entrevista telefónica con EFE confirmó: “ahora me han llegado 30 de cartón, pero la gente que viene a verlos no los quiere llevar. Están acostumbrados a los que les hemos ofrecido siempre, pero no hay, es lo único que les puedo dar».
Las funerarias, con pocos recursos, han elevado al doble el precio de los ataúdes y la alcaldía para solventar el problema elaboró ataúdes de cartón prensado. Y no es lo único a lo que han tenido que recurrir. El Gobierno central instaló tres contenedores de 12 metros de largo frente a los hospitales públicos para preservar los cuerpos.



