En el caserío las delicias, provincia de Santiago de Chuco, el colegio 80579 Antonio Raimondi enfrenta un grave deterioro en su infraestructura. Gran parte del cerco perimétrico colapsó por las fuertes lluvias, y el 80% de la construcción es de barro y quincha, lo que representa un peligro para los estudiantes.

La institución alberga a 200 alumnos de inicial, primaria y secundaria, quienes estudian en aulas con rajaduras y filtraciones de agua. La comunidad educativa teme que el mal estado de las instalaciones afecte la seguridad y el aprendizaje de los escolares.

Padres y docentes exigen una intervención urgente de las autoridades para evitar una tragedia. Hacen un llamado a la reconstrucción del colegio, señalando que no se puede seguir poniendo en riesgo la integridad de los estudiantes.