Agentes de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú, respaldados por 120 efectivos de la Unidad de Servicios Especiales (DINOES) y representantes del Ministerio Público, ingresaron a los caseríos de Coigobamba y Shiracmaca en Huamachuco. La operación se llevó a cabo simultáneamente en ambos caseríos, logrando la destrucción de 10 bocaminas, pozas de cianuración y maquinaria utilizada para esta actividad ilícita.
Tras esto, un grupo de pobladores vinculados a la minería ilegal intentó impedir la acción policial colocando troncos para bloquear el paso a Shiracmaca. Igualmente, algunas autoridades vecinales de Coigobamba intentaron evitar, utilizando a los residentes, el ingreso del contingente policial. Los efectivos policiales tuvieron que dispersar a los individuos más violentos con gases y disparos al aire.
La destrucción de estos campamentos ilegales marca las primeras acciones de la autoridad contra la minería ilegal, debido a su evidente avance. Según informes de inteligencia policial y de vecinos, se supo que delincuentes de Pataz estaban llegando a Huamachuco para trabajar, especialmente en los socavones del Bosque Polo y en la zona intervenida.



