El delincuente sentenciado por tráfico ilícito de drogas que usurpó el nombre de un joven trabajador trujillano, recibió las gracias presidenciales del ex mandatario Alan García y quedó en libertad luego de cumplir cuatro años de su sentencia, mientras que en Chile, el afectado vive todo un drama debido a que no puede acceder a un trabajo estable y tiene que vivir escondiéndose para no ser deportado. Veamos la segunda parte del informe de Andrés Vargas.