El Instituto Nacional Penitenciario ejecutó el traslado de 15 internos de alta peligrosidad desde el penal de Cajamarca hacia el penal de Challapalca, en Puno. La medida se da tras el motín ocurrido el pasado 30 de agosto, donde los reclusos retuvieron como rehenes a dos agentes penitenciarios durante varias horas.
Entre los trasladados se encuentran presuntos cabecillas e integrantes de organizaciones criminales vinculadas a delitos como extorsión, sicariato y tráfico de drogas. Este operativo de alto riesgo movilizó a 60 agentes del grupo de operaciones especiales del Inpe: 30 provenientes de la Oficina Regional Norte en Chiclayo y otros 30 de la región Lima.
El penal de Challapalca es considerado de máxima seguridad y alberga a internos con historial violento o riesgo de fuga. Las autoridades del Inpe señalaron que el traslado busca prevenir nuevos actos de violencia y restablecer el orden en el sistema penitenciario. Además, ya se inició una investigación interna por el motín registrado en Cajamarca.



