Aprovecharon el silencio de la calle para, con mucha habilidad, llevarse el foco de un negocio en la noche del último lunes.
Pensaban que no habían sido vistos por nadie, pero una cámara de vigilancia captó los movimientos de estos dos sujetos en la calle Trujillo, en la provincia liberteña de Chepén, a solo unas cuadras de la plaza de armas.
Como si fueran acróbatas, uno se agachó para permitir que su cómplice alcanzara el objetivo por el que habían venido.
En cuestión de segundos, este individuo desinstala el foco que estaba en la fachada del céntrico negocio.
Tras cometer su fechoría, ambos sujetos, vestidos con prendas para evitar ser fácilmente identificados, se retiraron del lugar como si nada hubiera pasado, llevándose el objeto en sus manos.



