Se podría decir que la historia complicada de X-Men: Dark Phoenix ya tendría una “justa” explicación.
El filme estuvo enlatado pese a que sus grabaciones culminaron en octubre del 2017, pero esto fue consecuencia de los escándalos de Bryan Singer y la compra de Fox por Disney. Además en una entrevista con Yahoo! Movies, los actores James McAvoy y Michael Fassbender comentaron que existían “espías” y que su final fue robado, este fue el motivo de todo el cambio, regrabar el acto final, pues una película de Marvel les habría robado el gran cierre.
Si bien no han precisado que filme fue el culpable se sospecha de Thor: Ragnarok, Infinity War, Captain Marvel y Endgame, esto luego que los actores confesaran que el tercer acto se realiza en el espacio. En conclusión, les robaron el final.



