Familiares, amigos y vecinos acompañaron a su última morada al pequeño Liam de cinco años de edad, quien perdió la vida el último sábado en horas de la noche, tras recibir cuatro impactos de bala cuando se encontraba con su papá y se alistaban para salir a comprar.
Con pancartas en mano exigiendo justicia, retiraron su cuerpecito de la casa de duelo ubicado en el centro poblado de Miramar, distrito de Moche, provincia de Trujillo.
Su cuerpo fue trasladado hasta el cementerio general del centro poblado Miramar.
Hasta el momento la policía continúa con las investigaciones y aún no ha dado con el paradero de los sicarios que cegaron la vida de este niño.



