En su destino hacia Pokhara un avión de la compañía Yeti Airlines despegó de la capital de Nepal, Katmandú, estrellándose en el trayecto cerca de la orilla del río Seti poco antes de llegar al aeropuerto un domingo por la mañana.
De las 72 personas a bordo — 68 pasajeros y los cuatro miembros de la tripulación — solo diez de ellos tienen nacionalidad extranjera, entre ellos una argentina de 57 años que es madre de 2 hijos. También en la nave se encontraban tres bebés y tres niños, según el comunicado de la Autoridad de Aviación Civil.
En el video que circula por redes, un grupo de cuatro amigos provenientes de la India se hallaban a bordo empezando a grabar el descenso, se logra observar a los pasajeros sentados en el interior del avión y una vista de la ciudad desde la ventanilla, retransmitiéndolo en un vídeo en directo en Facebook. De repente el avión parece desviarse con un fuerte estruendo y la cámara del teléfono capta el sonido del impacto contra el suelo.
La aeronave en llamas fue encontrada en un precipicio de 300 metros de profundidad, se han recuperado 68 cuerpos sin vida, pero las autoridades reconocieron que las probabilidades de encontrar algún sobreviviente son “nulas”.
Tras el accidente, los rescatistas trataron de sofocar el fuego entre los restos del aparato, se informó que las cajas negras del avión fueron recuperadas, aunque todavía se desconoce las posibles causas de este suceso.




