Robert McCoy estaba a punto de culminar la Maratón Rock ‘n’ Roll en Savannah, Georgia- Pero a 200 metros de la meta se desplomó; con el rostro, las rodillas y los codos ensangrentados trataba de animarse a sí mismo para continuar.
En el momento en que McCoy cayó al asfalto, un grupo de policías y paramédicos corrieron a socorrerlo. Él solo decía «tengo que terminar la carrera».
El Departamento de Policía de Savannah narró la escena en Facebook, pues fue un miembro de su escuadrón quien hizo de ‘ángel guardián’ al ofrecerse como su soporte.
El agente John Cain vio la determinación del maratonista. Le preguntó si quería que él sea su sostén para que se ponga en pie y avanzar juntos hacia la meta; sus 27 años de servicio en la policía le dieron la sabiduría para intuí la respuesta. «Sí».
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