otoño

1.

El arte es un proceso cíclico. El artista en el momento que concluye, inicia otra obra. Entre estos dos caminos se encuentran la reflexion y el espíritu.

La obra de arte es una revelacion que nace en el asombro y transitando por fibras sensibles, desemboca en la contemplación.

 

2.

Donde el común observa un atardecer, el poeta dialoga con la crómatica y los latidos del crepúsculo.

 

3.

Para mí, la docencia no es una profesión que se parece al resto. Las demás profesiones se califican por resultados inmediatos.

Un día me encontré con Gustavo, un antiguo alumno. Estaba muy emocionado de verme. A él lo recuerdo como un alumno «de media tabla». Me dijo que estaba muy agradecido por lo que yo había hecho por él. Me sorprendió. Me acogí a la desmemoria: ¿qué hice por tí?

_Usted me dió una palmada en el hombro y me dijo: «tu padre no te puso en vano un nombre».

Su padre había fallecido hacia unas semanas. Concluyó diciendo: «profe, cada vez que lo recuerdo, me digo, ‘ta que el profe enseñaba chévere».

Constantino Carvallo afirmaba: la docencia es una aventura singular permanente.

 

4.

Le dije que escribiría un poema en clave surrealista. No pude acerlo, pues se fue antes del amanecer. Entonces se convirtió ene l perfil del enigma. Queria escribir. Como el zumbayllu arguediano, hice bailar un trompo y a través de su viento, envié este mensaje: Yo te habia llevado en la memoria, pero te descrubrí en mi palabra.

 

5.

Escribí (la vida es un paréntesis), escribiré.

 

6.

Tomo un trago porque debe morir el aburrimiento, una pena; acaso sea el nacimiento de la felicidad.

 

7.

Todos mis acciones, ahora voy entendiendo, están marcadas por libros. Digo aleatoriamente catorce años, y recuerdo la novela «El retoño». Digo 1999, y viene  a mi memoria «País de Jauja». No hay duda, mi vida está  configurada por la lectura.

 

8.

Ayer fui a dejar flores para mi madre. La palabra muerte no cabe para una mujer como ella. La memoria la vuelve a nacer en cada instante. Su palabra, su mirada y sus acciones tienen presencia vigorosa. Ayer fui a dejar  flores y siento, como otras veces, que regresa a casa conmigo y me dialoga a través de los latidos de mi corazón. Ella sigue mirando el mundo desde mis ojos y me habla desde la conciencia.

 

9.

Las palabras deambulan ausentes de hablantes. Las preposiciones han ganado terreno sin que los utilicen en sus contextos verdaderos. El conjunto de palabras dichas por las personas perdieron rigor y sutileza. El cambio climático ya llegó a las palabras.

 

10.

En la obra de Edgar Rivera Martínez habitan personajes-ideal que siempre he admirado. Muchos de ellos son aspirantes a poetas. La dualidad campo-poesia, una constante en sus cuentos y novelas, nos revela un elogio de la mejor poesía.

 

11.

Estaba latiendo dentro de mí el deseo de escribir cuentos. La experiencia de «La carretera» (Cormac Mc Carthy) me lanzó al ruedo. Mi percepción del cuento es simple: el asunto es contar una buena historia. En mi caso: mucho sol, mucha persecución en geografías inhóspitas.

 

12.

Es el final de la reflexión. Debo dormir. Me siguen en el sueño: los poemas, el cuento, la palabras; asideros del sueño perfecto.

 

César Chambergo Rojas, 24 de abril de 2015.