En Olmos, región Lambayeque, un joven fue reprendido por las rondas campesinas urbanas “Comerciantes Unidos” tras haber ofendido a su propia madre, hecho que fue corregido conforme a Las reglas y costumbres comunales.

La acción fue bien recibida por la comunidad, quienes resaltaron el valor de mantener el respeto dentro del hogar mucho más si se trata de una madre y el rol que cumplen las rondas en la formación de mejores ciudadanos.

Una madre es sagrada y merece respeto en todo momento, era lo que los ronderos le decían al joven mientras recibía su escarmiento.

Finalmente, el joven intervenido pidió disculpas a su mamá quien lo perdonó, pero le dijo que si vuelve a ofenderla ella misma hará la denuncia en las rondas campesinas.