Los artesanos que llegaron de diferentes partes del Perú a Chimbote para ofrecer sus productos con motivo de la fiesta de San Pedrito, reportaron que este año tuvieron bajas ventas a comparación de los años anteriores.
Uno de los afectados es Rosendo Castro, natural de Cusco, quien llegó a comercializar chompas, carteras, chalinas y demás productos elaborados a base de lana.
Un caso similar es lo ocurrido para los 15 artesanos que llegaron de Huaraz ofreciendo productos abrigadores.
El representante de este grupo, Eugenio Molina, señaló que si bien todos los años hay comercio ambulatorio, este año sus ventas bajaron considerablemente porque los ambulantes tomaron las veredas, pistas y hasta la plaza de armas, generando que el público solo compre a los ambulantes y ya no ingrese a la feria.
En tal sentido, los artesanos pidieron a la Municipalidad Provincial del Santa que les permita quedarse una semana más en la berma de las tres primeras cuadras de la avenida José Pardo, no solo por la competencia de los ambulantes sino porque se instalaron en la feria varios días después de lo acordado, pues la comuna decidió a última hora ubicarlos en el centro de Chimbote.



