El Arzobispo de Lima, fray Jerónimo de Loayza, estando de paso por nuestra ciudad acepta “con elogios conmovidos” la fundación de la Ermita mandada construir por don Francisco Luis de Alcántara, fundador de la ciudad, frente del hospital de aquella época dedicándola a la advocación de Santa Ana, nombre que hasta hoy conserva la iglesia que reemplazó a la Ermita. Dicha iglesia figura tradicionalmente como la primera que tuvo Trujillo.
La figura de don Francisco Luis de Alcántara merece rescatarla del olvido pues, según el historiador don Jorge Zevallos Quiñones, consiente de la necesidad de que la ciudad cuente con un hospital, “de acuerdo con su mujer hizo donación al Cabildo de unos solares que tenía en la calle por donde estaba la salida al valle Chicama, en la acera izquierda, para que se construyera en ellos el Hospital de la ciudad”; agrega el historiador, “completó su obra edificando una ermita al frente de dicho hospital”, que es la que referimos en el párrafo anterior. (1543)
– Ante el levantamiento de Juan José Castelli en Río de la Plata y habiendo enviado un oficio al Cabildo para que apoye su insurrección, el virrey Fernando de Abascal, Marques de la Concordia, dispuso que se acuartelase en Trujillo cien hombres con cuatro oficiales. (1810)



