Hacerse un selfie ha pasado de ser una actividad fácil y masiva gracias a las cámaras de nuestros celulares a convertirse en un peligroso «más difícil todavía» que puede tener consecuencias fatales para los usuarios.
En los últimos meses han llegado como un goteo repetido las noticias sobre personas que mueren en estas circunstancias cuanto menos extravagantes.
1. Caerse del Taj Mahal
A fines de septiembre un turista japonés moría tras caerse por las escaleras de entrada del famoso monumento indio Taj Mahal mientras se fotografiaba a sí mismo.
2. Morir de un disparo
Fue el caso de Deleon Alonso Smith, un joven de 19 años de Texas (EE. UU) que murió en agosto por un tiro en la garganta cuando se le disparó una pistola con la que se estaba fotografiando con su teléfono.
3. Caer de un puente o de un edificio
Fotografiarse desde las espectaculares alturas de un edificio es una de las situaciones más peligrosas que se han puesto de moda.
4. Electrocutado en el techo de un tren
Otra persona que pagó cara su afición a los selfies fue Anna Ursu, una mujer rumana de 18 años que buscaba el selfie perfecto y encontró la muerte de forma inesperada el pasado mes de mayo.
5. Corneado por un toro
Fue el caso de David González López, un español de 32 años que mientras se hacía un selfie en uno de los típicos festejos taurinos que se celebran en España.
Fuente: BBC mundo







