Serenos de Víctor Larco realizaron un plantón para exigir que los doten de implementos de seguridad y disuasivos que les permita poner a buen recaudo su integridad física durante las intervenciones.
La tarde del último domingo Juan Manuel Guarnís León, agente de seguridad ciudadana de Víctor Larco, vio la muerte a milímetros de él.
Durante una persecución a dos presuntos asaltantes, fue atacado de un balazo. La bala ingresó por el parabrisas y terminó en el asiento del conductor. Afortunadamente, le rozó la cabeza al custodio.
La valerosa acción del agente y de su compañero que iba en el asiento del copiloto cambio de matiz: de héroes a vulnerables debido a la falta de implementos de seguridad para patrullar las calles, entre ellos chalecos antibalas. Para exigir garantías para su integridad, realizaron un plantón. La ausencia del alcalde generó malestar.
Los serenos hicieron hincapié en que la carencia de armas de fuego y otros elementos disuasivos les resta autoridad durante las intervenciones y los expone agresiones con objetos contundentes.
La problemática fue expuesta al gerente de seguridad ciudadana. Los agentes piden que el patrullaje de las calles sea con la presencia de un agente policial en los patrulleros las 24 horas del día.



