Si quiere generar competencia, Sigrid Bazán podría pensar en mejorar la oferta pública (en el sector salud) para que sea más retadora frente a la privada. Pero eso no le interesa. Parece que Sigrid está pensando en el millón de peruanos con más recursos y bienes del país. No está pensando en los más pobres. Eso es comprensible, si miras al Perú desde el privilegio. Donde está tu tesoro, está tu corazón, y el de Sigrid está en Miami o en la playa, probablemente.

El consenso es claro: para tener un país más unido, en paz, estable y reconciliado, necesitamos que las leyes, normas, la política pública y el dinero de los contribuyentes sea BIEN UTILIZADO por el Estado para poder atender a las poblaciones y personas más vulnerables, el foco es el pobre, no el rico. Al parecer esto no es prioritario para la congresista Sigrid Bazán, y en este diálogo imaginario demostramos por qué.

Sigrid Bazán: “Durante la pandemia, todos fuimos testigos de cómo las personas hicieron uso de sus seguros privados o buscaban atenderse en clínicas para conseguir una cama UCI y, al final, terminaron con el dolor de haber perdido a un ser querido, y con deudas millonarias, imposibles de pagar”.

La realidad: lamentablemente la pandemia se llevó a millones de personas en el mundo que se atendían SOBRE TODO en el sector estatal. Esto porque 9 de cada 10 peruanos se atiende en el sistema público de salud. ¿Por qué la congresista querría poner su foco en las clínicas y aseguradoras privadas? ¿Le preocupan los pobres o los ricos? ¿Será que Miami le cambió un poco la perspectiva de las cosas?

Pero sigamos. El gobierno peruano fue TOP 1 en pérdidas de vidas porque no compró pruebas a tiempo, no las procesó a tiempo, luego no implementó camas UCI a tiempo, ni tampoco compró las vacunas a tiempo, tampoco tenía oxígeno. Un meridiano desastre, pero Sigrid tiene su tesoro en otra parte, no en la vida de los peruanos. Los más pobres perdieron. Esos pobres que en la narrativa de Sigrid no tienen espacio. Empezando así, no puedes construir una propuesta legislativa que solucione un problema social.

Sigrid Bazán: “Mientras el país sufría, las aseguradoras y las clínicas se enriquecían cobrando lo que se les daba la gana”.

La realidad: Cualquier servicio de salud tiene un costo, incluso en el Estado. La diferencia es que en el Estado el servicio se paga con nuestros impuestos y en el sector privado los cubre el paciente con su dinero. Las aseguradoras y clínicas -al igual que el Estado- tenían que cubrir los costos de la atención de una enfermedad desconocida, difícil de tratar, rápida, letal y masiva. Si el Estado hubiera funcionado bien, las aseguradoras y clínicas habrían tenido mucho menos incidencias y atenciones que cubrir.

Por el contrario, quiso monopolizar la atención de pacientes con Covid y por eso murió tanta gente. Repito, no había pruebas, camas, ventiladores, vacunas. Los nombres de Vizcarra y Zamora llegan a nuestra mente cada vez que pensamos en el meridiano fracaso del Estado peruano.

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