El colapso del buzón de desagüe en la Av. Juan Pablo II en Trujillo demoró un día para que el personal de Sedalib acudiera a solucionar el inconveniente.
El colapso de un buzón de desagüe en la intersección de la Av. Juan Pablo y la calle San Martín, en los exteriores de la UNT, generó incomodidad en los residentes, quienes solicitaron desde el martes en la mañana que el personal de Sedalib acudiera al lugar.
Sin embargo, después de un día, recién llegaron a brindar sus servicios.
Varios negocios, incluso de venta de desayunos, ubicados en la avenida cerca del óvalo Papal, se vieron afectados por olores fétidos en la zona.
A pesar de que las pistas resultaron inundadas, algunos conductores irresponsables provocaron que estas aguas pestilentes salpicaran a los transeúntes y a los carretilleros ambulantes.
En esta zona residencial, también se generó tráfico debido a esta situación. Los moradores y los peatones, tras este foco infeccioso, tuvieron que cubrirse la nariz y la boca para poder circular hacia cada destino.



