Niños de todas las edades se disfrazaron de los santos de su devoción, ellos llegaron a la Catedral de Trujillo. La mayoría de pequeños personificaron a San Martín de Porres.
En el día de todos los santos, niños de distintas edades se disfrazaron del santo de su devoción. La pequeña Camila representó a Santa María Goreti, mártir italiana canonizada como santa en 1950 por la iglesia católica.
La mayoría de disfraces fueron de San Martín de Porres, primer santo mulato de América.
A la Catedral de Trujillo también llegaron niños vestidos como Santa María, san José, San Francisco de Asís y ángeles.
Estos niños son miembros de la catequesis y participaron de la misa, posteriormente realizaron un agasajo para compartir junto a sus padres.



