Ya se cumplió una semana desde que la empresaria Nilda Arrascue fue secuestrada cuando llegaba a su vivienda ubicada en la urbanización Palermo. A la fecha los delincuentes no han tenido comunicación con sus familiares, quienes claman por la vida de la madre de familia.
Con muchos corazones destrozados y en medio de la inmensa tristeza de tres niños que esperan ver a su mamá, se cumplió una semana de la desaparición de Nilda Arrascue, la empresaria que fue secuestrada cuando ingresaba a su domicilio junto a su menor hijo en la urbanización Palermo en Trujillo.
Como se recuerda la madre y dueña de las tiendas tía, fue interceptada por cuatro sujetos, quienes a la fuerza la bajaron de su camioneta para subirla a este vehículo y luego huir con rumbo desconocido. Sus familiares viven una gran incertidumbre desde el día que ocurrió este terrible suceso. Señalaron que sus vidas no son las mismas, sin la presencia, la alegría y la bondad de Nilda.
Una familia muy creyente en Dios, que no pierde la fe y la esperanza de volver a ver a Nilda. Muchas iglesias se han unido en oración para que esta pesadilla termine y Alejandra pueda volver a abrazar y besar a sus niños. Sus familiares esperan tener contacto con las personas que están detrás de esto y conocer que es lo que desean para que dejen en libertad a Nilda.
La empresaria luego del fallecimiento de su esposo, sacaba fuerzas para batallar en la vida junto a sus tres niños. Su principal alimento espiritual es Dios.



