A dos horas de la ciudad de Tarapoto se encuentra un lugar paradisiaco, un espejo de agua que refleja la hermosura y grandeza de la selva peruana. En el distrito de Sauce nos espera la laguna azul.
Para llegar es necesario trasportarnos en carros colectivos, claro, si es que no tienes uno propio. Luego se tiene que cruzar el rio Huallaga, un paseo de 7 minutos, en balsa cautiva, que es más un espectáculo que nervios o miedo. Al otro lado del río, luego de dos horas de viaje, descansa la laguna azul.
Este espejo natural tiene una extensión de 5 kilómetros y aproximadamente 2.5 kilómetros de ancho, un lugar pintado en lienzo a colores por la madre naturaleza. Refugio perfecto para escaparse del estrés de la ciudad.
La tranquilidad al alba, es sin duda un espectáculo difícil de olvidar, respirar el aire puro y la frescura de la zona. Es por eso que pagan, sin duda, el pasaje para un evento que será imposible de olvidar.
Este escenario ofrece múltiples actividades, desde deportes acuáticos, paseo en botes, degustación de tragos típicos. Cada uno con un mensaje peculiar y su exquisita gastronomía. Como el clásico tacaco con cecina y chorizo y su rica tilapia frita, manjares que nos regala la biodiversidad de la laguna.
Si buscas adrenalina, es fundamental, subirse a una moto acuática, o a los inflables, que te trasportan a gran velocidad, y entre gritos y fuerza. Con esto dejas que tus preocupaciones se diluyan como las estelas que dejan los motorizados acuáticos.
Pero cruzar la laguna en bote está bien, es hermoso. Sin embargo, lo intentarías cruzar por aire, colgado en un canopy que se extiende aproximadamente 800 metros. Son 50 segundo de adrenalina a full, a eso agregado, por cosas de la naturaleza, el factor lluvia. No se puede explicar, solo lo tienes que hacer.
Sauce te ofrece la laguna y más, con hospedajes y hoteles al alcance de cualquier bolsillo, es una gran alternativa, para el viaje en familia.




